Como no podía ser de otra manera, mi madre se empeñó en ir hoy al ver el piso, lógico y normal como madre que es. Me pareció bien, claro, porque obviamente también me hace ilusión compartir estos momentos con ella y con mi padre.

Quedamos en salir pronto, nada más comer, porque luego yo quería ir a comprar todo tipo de productos de limpieza para dejar el piso reluciente en estos días, antes de comenzar con la mudanza. Y también quería ir un rato de tiendas, ya sabéis, empezar a mirar cositas como sábanas, toallas, cubertería, cacharros de cocina,…todas esas cosas. En fin, que yo tenía mis propios planes. Pero mi madre también tenía los suyos, y estos consistían en pasar por la tienda camino al piso y comprar todo lo necesario para limpiarlo todo a fondo. No se por que tanta prisa, la verdad, pero el caso es que no hubo forma de disuadirla y mis planes se esfumaron. ¡Madres!

La primera visita fue al ¨Chino¨, un ¨todo a cien¨ de esos tan socorridos para estos casos y que están abiertos prácticamente el día entero. Allí compramos escobas, fregonas, trapos, bayetas, estropajos, cepillos, …y de allí mi madre quería ir al super a comprar jabones, desinfectantes y esas cosas, pero todavía no eran las cuatro de la tarde, como yo ya les había dicho una y mil veces antes de salir de casa a ella y a Romeo:

Yo: - que es muy pronto, que todavía no están las tiendas abiertas-

Ellos: - que ya mujer, pero igual el super si esta abierto y bla, bla, bla…-

Yo: -

El caso es que al final yo tenía razón, pero como nunca me escuchan…Finalmente decidimos ir para el piso y hacer tiempo hasta que abrieran el super mientras mi madre lo cotilleaba todo.

La encantó:

Mi madre: - pero si esta muy bien,…si me habíais dicho que era pequeño y no lo es…pero si la cocina es muy mona, para que queréis mas…¡pero que salón tan grande!...que bonito, me encanta, en serio nena, me gusta mucho…bla, bla, bla…

Y por supuesto, después de la impresión inicial comenzó la planificación:

Mi madre: - en este armario tenéis que poner solo la ropa de la temporada, y lo otro lo guardáis en el trastero bien metidito en unas bolsas muy monas que tengo yo, para que no se arrugue…y en este otro ponéis los abrigos…este hueco de aquí para poner el pan…y en el baño lo que tenéis que hacer es poner aquí un mueble auxiliar de esos que….y mirar a ver si vais a cambiar el sofá porque sino….y bla, bla, bla…

Luego, mientras mi madre y yo cotilleábamos sin parar sobre las cortinas que íbamos a poner y las alfombras, y las lámparas…y en general de todo un poco, mandamos a Romeo al super a por los productos de limpieza, total hacía rato que no nos hacía ni caso porque siempre dice que cuando nos ponemos en plan marujas no hay quien nos siga. Y no le falta razón, para que vamos a engañarnos.

Cuando ya lo teníamos todo hablado y con Romeo de vuelta, comenzó la GRAN LIMPIEZA GENERAL. Mi madre empezó por el salón, a mi me tocó el baño y a Romeo las ventanas, más que nada porque nosotras no soportamos hacerlo, es una manía que nos viene de familia. ¡Es lo que hay, Romeo!

Luego le siguió la habitación grande, o sea, la nuestra, el dormitorio vamos y continuamos por la cocina, azulejos y todo claro, ya que estábamos. La habitación pequeña la hicimos en dos minutos porque está sin amueblar, así que limpiar el suelo y poco más. Total: un palizón. Hemos terminado muy tarde, pero no teníamos prisa porque a último hora se presento también mi padre a conocer el piso, así que no había nadie en casa esperándonos, en mi casa paterna quiero decir. También le gustó mucho.

Ah! y Romeo se escaqueó un buen rato, que quede claro, y al final solo limpió las ventanas. Ya le he dicho que conmigo lo lleva claro:

Yo: - las tareas del hogar son eso, tareas del hogar, no tareas de la mujer, luego nos corresponden a los dos por igual

Romeo: - que si Julieta, que síiiiiiiiiiiiii…

Yo: -

Bueno, el caso es que aunque mis planes de tarde de tiendas se esfumaron estoy contenta porque hemos dejado el piso reluciente, vamos que se puede comer en el suelo, y ahora solo nos queda la mudanza. Y las compras.

¡Que ganas tengo! Ahora es cuando empieza lo bonito de verdad: empezar a colocar las cosas, a poner los detalles personales, a comprar cositas,… en un par de viajes lo tenemos hecho, y luego a colocar y a disfrutar!!!

Yo: - Será genial ¿a que si Romeo?

Romeo: - Si, si…pero vamos a tener que alquilar un Trailer ¿lo sabes no?

Yo: - ¡Exagerado!

Nota: escrito la noche del 30 de abril.