Vamos por partes:
ROMEO Y YO:
Vuelta a la normalidad. Más o menos.
Ayer, una serie de circunstancias cambiaron todos mis planes para la tarde, que aunque no eran nada especial (supermercado, perfumería, gimnasio y plancha), si eran necesarios. El caso es que al final llegamos a casa muy tarde y yo especialmente cansada. Ya de camino, en el coche, Romeo y yo intercambiamos algunas palabras, y no es que esto sea algo excepcional en nosotros, es solo que hay que recordar que estábamos de morros y no nos hablábamos.
Bueno, en realidad y siendo sincera, debo decir que Romeo se pasó el día mandándome msn. Si, ya se que estaréis pensando que es muy mono, claro, pero lo cierto es que los mensajes eran en tono gracioso, ya sabéis, como si no pasara nada. Y si pasaba. Y mucho. Y además no suele mandarme msn normalmente. Bueno, si me manda alguno claro, pero no 300 de golpe. Y, además, digo yo que si estamos enfadados, para desenfadarnos habrá que hablar ¿no? Pues no. Él prefiere hacerse el despistado y dejar las cosas pasar. Lo cual debo reconocer que, es una buen táctica, aunque yo no la comparta. Pero claro, me hace reír con los msn y luego no puedo hacerme la dura, jeje...
Bueno, el caso es que en el coche comenzamos a hablarnos un poco. Solo cosas de la casa: la cena, lo que teníamos que preparar para hoy y poco más, porque yo tenía que hacerme la mosqueada, claro. Y ya en casa, seguimos hablando de tonterías varias hasta que al final se me olvidó que se suponía que yo si seguía enfadada. No sabe nada Romeo, que va…
Se que deberíamos hablar. Pero ayer estaba demasiado cansada y me daba mucha pereza porque, conociéndonos, podían darnos las tantas analizando la situación, que cuando Romeo y yo nos ponemos podemos ser cansinos hasta para nosotros mismos. Además, ya digo que al final nos reconciliamos casi sin yo darme cuenta. Y, por si eso fuera poco, lo cierto es que tenía ganas de estar bien con él. Quiero decir que justo en estos días en los que todo debería ser de color de rosa, pues no me apetece refunfuñar. Y, además, tengo en cuenta que está dejando de fumar y que es eso lo que le tiene así. Pero solo lo dejo pasar por esta vez, que sino luego pasa lo que pasa.
Obviamente, ni planché ni nada de nada. Ni tan siquiera hice la cama que con todo el jaleo de la mañana se había quedado sin hacer. Tampoco merecía la pena, dada la hora que era. Solo hubo tiempo de darnos una duchita, ponernos el pijama y cenar. Ni más ni menos.
CUCURUCHO Y YO:
Parece que Cucurucho tampoco tuvo lo que se dice un día perfecto, y si por la mañana yo estaba paranoica, por la noche la paranoica resultó ser ella. Veréis:
Cuando abrimos la puerta al llegar a casa, salió otra vez escopetada a los trasteros, en el piso de arriba. Yo entiendo que la guste subir allí, de verdad, porque es bastante grande y tiene unos pasillos enormes por los que puede correr a sus anchas como hacía en casa de mis padres, donde la entrada parece una pista de patinaje, algo que nunca entendimos por cierto, tanto espacio desaprovechado. Además, toda la planta es agaterada y con enormes ventanales en el techo por los que entra un sol que da gusto y claro, como gata que es, la encanta tirarse panza arriba a tomar el sol. Y aunque, obviamente, ayer a esas horas ya no había sol, a ella no parecía importarle en absoluto y corrió los cien metros lisos y alguno más por aquellos pasillos, mientras yo la perseguía, sin éxito, con unos tacones escandalosos y los pies hechos polvo.
Finalmente, opté por esperar a que se cansara de correr, teniendo cuidado de que no viniera nadie, no fuera que se colara en algún trastero y después no fuera posible cogerla. Y es que Cucurucho, que es un amorzote encantador, también es el ser más cotilla que ha existido, existe y existirá a lo largo de la historia. EN SERIO. Y cuando entra en un sitio nuevo tiene que verlo, olerlo e incluso probarlo todo, ya sea mediante un mordisco o chimpando, escalando o despanzurrándose en o por el objeto en cuestión.
Como no se cansaba, y para hacer tiempo, saqué el móvil del bolso y llamé a una amiga que vive fuera y últimamente tengo un poco abandonada. No es que no me acuerde de ella, que si que lo hago, sino que estoy intentando contener un poco la factura del teléfono este mes, porque entre la fianza, el alquiler, Ikea, el Supermercado (llenar la despensa), etc…pues ya se sabe, mucho gasto, y las llamadas a mi madre, claro, que por muy contenta que esté en mi nueva casa la echo mucho de menos y hablamos como cotorras, vamos, igual que antes, pero por teléfono. El caso es que la llamé, a mi amiga digo, no sin antes prometerme a mi misma que solo sería cuestión de cinco minutos, ni uno más ni uno menos.
Yo: - Buenas, ¿qué? ¿qué andas haciendo? ¿no estarías ya en la cama?
Margarita: - Hola, no, que va, me estoy haciendo la comida para mañana, un coñazo hija, ¿y tu?
Yo: - aquí, en los trasteros, esperando a que Cucurucho se canse de jugar a ser atleta
Margarita: - jajaja…¿en los trasteros? ¿y eso?
Yo: - pues verás: bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, …
Margarita: - jajaja…bla, bla, bla, …
Yo: - bla, bla, bla, bla, bla, bla, ….espera, ¡Cucurucho, no te subas ahí!....bla, bla, bla, …
Margarita: - jeje,…ya veo. Bueno, y que me cuentas de tu nueva supervida en superpareja
Yo: - pues de supermorros
Margarita: - ¿Qué os habéis enfadado?, ya os vale, ¿y eso?
Yo: - Pues verás: bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, …
Margarita: - ya, ya, que me vas a contar que yo no sepa, si es que bla, bla, bla, bla, bla, bla,…
Yo: - pues eso digo yo, pero ya sabes, bla, bla, bla, bla, bla, …bueno ¿y vosotros- (ella y su novio) - que, todo bien?
Margarita: - Si, muy tranquilos, sin novedades. Aquí le tengo tirado en el sofá. Ah! por cierto, ¿sabes de lo que me he enterado?
Yo: - cuenta, cuenta, …un segundo que me siente en las escaleras que me están matando los tacones…vale, ya
Margarita: - pues resulta que el otro día me llamó mi prima y me contó que bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, …
Yo: - ¿en serio? ¡que fuerte! No me lo puedo creer, si es que bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla,…
Margarita: - ya te digo, además bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, …
…. Un montón de rato después:
Yo: - bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, bla, …
Margarita: - bla, bla, bla, bla, bla, bla, …y eso te cuento.
Yo: - te parecerá poco. Bueno, pues nada, entonces todo bien ¿no?, vosotros, digo
Margarita: - si, si, ya te digo que igual que siempre. Oye, cuando te desenfades con Romeo me lo cotilleas, que quiero saber como acaba esto, jeje... Y dale un beso de nuestra parte.
Yo: - vale, otro para ti y para tu amantevandidocorazóncorazónmalherido- (su novio).
Margarita: -Vale, chao. Ya te llamo.
Yo: - Adios.
Finalizada la llamada, me disponía a incorporarme, coger el bolso, etc…cuando comprobé, al dar al botón de colgar, que llevaba 24 minutos hablando por teléfono - ¡HORROR! ¡SI ES QUE NO TENGO VERGÜENZA!, - ¿y ahora donde estará Cucurucho?- No la encontraba. Vuelta para un pasillo, vuelta para otro…con los tacones, claro, y nada, que no estaba. Así que, obviamente, me puse nerviosa - ¡ENCIMA HE PERDIDO A CUCURUCHO!- y me lancé escaleras abajo, una planta, hasta casa, donde la puerta seguía abierta, claro, porque Romeo estaba, se supone, esperándonos:
Yo: - ¡Romeo, Romeo, que no encuentro a Cucurucho! ¡ Ayúdame !...como haya bajado hasta el portal y se haya escapado a la calle…- todo esto yo realmente nerviosa y sintiéndome culpable, claro
Romeo: - ¿a la calle? Si, claro con el miedo que la tiene, ¿pero que dices? Mira donde está- me dijo señalándome el salón
Y al acercarme pude comprobar que estaba en el sofá, completamente espatarrada, panza arriba, medio tapada con la manta, ¡QUE
Luego, una vez duchados, cenados y mientras descansábamos un poco nuestras posaderas delante de la televisión, tuvo la delicadeza de regalarnos unos cuantos bufidos, cosa que nunca hace, jamás. Pero es que debe ser que no está llevando tan bien como parecía el traslado. Está estresada. Si, lo digo en serio. Al menos así nos lo explicó el veterinario la primera vez que la ocurrió que, por cierto, también fue en un traslado de uno de los pisos de estudiantes al piso paterno, durante las vacaciones de verano. Se estresó y no podíamos acercarnos a ella porque nos bufaba la tía. La duró dos o tres días, hasta que empezó a controlar la nueva casa con sus nuevos ruidos, etc… y luego bien. Tal y como nos dijo el veterinario que ocurriría. Nada preocupante. Solo hay que tener paciencia y dejarla a su aire. Pero lo raro es que esta vez ha estaba bien, los primeros días y en cambio ahora se me estresa.
Pero es que además, también parece que está entrando en celo. Y, por si eso fuera poco, ayer fue el primer día que se quedó tanto tiempo sola en casa, en el pisito nuevo quiero decir. Supongo que se la juntó todo. En fin, que ella tampoco tuvo un día perfecto. Y oye, eso hay que respetarlo.
CUCURUCHO Y EL GATO BUENORRO.
Esta mañana al despertarme, Cucurucho no estaba acurrucada en mi tripita, como hace normalmente cuando Romeo se va a trabajar, ni tampoco a los pies de la cama enroscada cual cucurucho, de ahí el mote, en su mantita. Pero, como ayer estaba estresada y a punto de entrar en celo, no me extrañó, porque imaginé que estaría por la casa, restregándose contra los muebles o pegándose con las pelotas en le pasillo para desquitarse.
Sin embargo, la realidad era distinta. La encontré en la barandilla de la terraza (no os asustéis, es muy ancha y no hay peligro de que se caiga) tomando el sol. La hice alguna carantoña y ella, que ya parecía estar tranquila, me dio algún que otro besito, vamos como siempre. Pero minutos más tarde, mientras me preparaba el desayuno, la oigo maullar, así que salgo a la terraza a ver que la pasa. Normalmente maúlla porque está viendo algún pájaro revolotear por los alrededores, y como es lógico, no puede cazarlo, así que maúlla pidiendo ayuda como cuando un mosquito o similar entra en casa y no puede alcanzarlo porque vuela alto. Entonces nos llama para que la aupemos a algún sitio desde el que pueda darle caza. Lo tiene todo calculado.
Bien, pues como digo, salgo a la terraza y miro al cielo, pero no veo ningún pájaro. La pregunto que pasa y entonces me doy cuenta de que está toda remolona con la mirada clavada en algún lugar. Sigo la dirección de sus ojos y veo a un gato, gris y blanco, muy-muy guapo, en el pequeño jardín comunitario subido a uno de los dos arbolitos que lo decoran, saltando de rama en rama y hablando con Cucurucho. Si, como os lo cuento. ¡La tía estaba ligando con el gato buenorro ese!. Que si, que si. Y el gato intentado llegar a ella. Pero el árbol es todavía enano y, claro, no había manera. Así que pasado un rato el gato buenorro se cansó y se fue con sus encantos a otra parte. Yo pensé – vale ¿y ahora como consolamos a Cucurucho?, porque oye, es su primer fracaso amoroso y eso siempre duele, aunque sea un poco. Pero la tía, al verle marchar se dio dignamente la vuelta, saltó de la repisa al suelo de la terraza para entrar en casa y a otra cosa mariposa. Flipante tu, ¡que dignidad, que temple, admirable!.
Pero me temo, que en el fondo es solo fachada y que esto es solo el primer capítulo de una bonita historia de amor. Y si no al tiempo. Y ahora que lo pienso, espero que el gato monisimo de enfrente no presenciara la escena, porque sino igual la cosa se complica, ya sabéis: celos, traición…. Y es que Cucurucho es mucha Cucurucho.
Nota: Margarita no es el nombre real de mi amiga. Pero si algún día lee esto, no quisiera que se enfadara por revelar su identidad, así que he optado por llamarla Margarita. Simplemente porque no se me ocurría un nombre, y es que el suyo es muy bonito, y las margaritas son sus flores favoritas. Amantevandidocorazóncorazónmalherido es su pareja, como ya dije, y también amigo nuestro.


Que envidia me das....
Envidia de la buena eh...........
Animo, sigue sobreviviendo!
pensamientosdealguiennormal,
Hola, bienvenida a mi blog y gracias por tus palabras. Vuelve siempre que quieras.
Ah! y gracias también por los ánimos, ¡SOBREVIVIRÉ!, jeje...
Besucos!
Cuánto me alegro de que ya estéis mejor Romeo y tú. Bueno, que es cierto que mejor no enfurruñarse (y más estos primeros días) y si no es algo demasiado grave se lo puedes pasar sin hablarlo, al menos por esta vez. Y en cuanto a Cucurucho... menudo elemento! Ya nos contarás qué tal le ha ido con el gato buenorro, que la historia promete :) 1 Besiño
Jejeje, mi Maridi suele hacer lo mismo que tu Romeo y al final se me olvida porque estaba mosqueada y sis sigo me pregunta y ya ni me acuerdo, jijiji. Me alegro de que ya estéis bien.
Cucurucho un caso primero se escapa, ella ya buscando su independencia, no será que buscaba al gato buenorro ;)
En cuanto a las llamadas de móvil un desastre... por eso nosotros tenemos el fijo con llamadas nacionales gratis y asi me paso el día, bueno los ratitos que no estoy con el peque, bla, bla, bla, bla... que vicio.
Besitos
curarme-de-ti,
Si, esta vez lo dejo pasar porque estos primeros días en el piso no quiero estar enfadada, y además con tooodo el fin de semana por delante lo que me apetece es estar a gustito, claro. Pero solo por esta vez.
Cucurucho es un bicho, a veces creo que no es un gato normal , en serio. Si os contará todas las que ha liado desde que vive con nosotros. Pero es que es tan linda y una gran amiga, puede que la mejor, aunque pueda parecer una locura.
Besucos guapa! Y buen finde.
Gwenda,
ya te creo ya, lo de que te tu Maridi hace lo mismo que Romeo. Al parecer es algo bastante corriente entre los novios/maridos, jeje. El otro día hablando con Margarita ella me decía que su amantevandidocorazóncorazónmalherido hacía también lo mismo.
Pero es que, además, cuando me pasa eso que tu dices y se me olvida porque estoy enfadada, encima me dice que si ya no me acuerdo será porque no era para tanto, ¿tu te crees?...
En cuanto a Cucurucho, puede que sea eso y que ella también quiera independizarse, jeje,
Y el teléfono, pues una locura. Y eso que he estado años con facturas mínimas, que dejaban con la boca abierta a todo el mundo de lo poco que gastaba. Pero últimamente no se lo que me pasa que no paro de llamar y llamar y llamar...pero ya digo que no se por que. Cosas que pasan, supongo...
Que pases un buen finde!
Besucos!