Son las 20:30 de la tarde y estoy destrozada. Creo que mañana no voy a poder mover ni los dedos de las manos por eso aprovecho ahora que todavía puedo para daros un poco el coñazo. Bueno, por eso y porque Romeo me ha ganado en una agotadora lucha por el mando a distancia para, finalmente, sucumbir a los encantos de la Play Statión y ahora me ignora, claro. Pero la razón de mi agotamiento no tiene nada que ver con esa lucha cuerpo a cuerpo con Romeo, sino con una tarde de gimnasio. Que si oye, que he ido al gimnasio, lo prometo. Y no solo he ido sino que, también, y por razones que aún desconozco, estando allí me ha dado una especie de ataque que no me dejaba parar. Me he metido 10 de bici, 15 del step (creo que se llama así), ya sabéis, esa máquina que es como subir mil millones de escaleras y que, al parecer, hace maravillas con el culo (eso espero, francamente) y otros 10 minutos de lo que yo llamo la ¨máquina de infierno¨. Habrá quien diga que eso no es nada. Y tendrán razón. Pero en mi es como si hubiera escalado el pico más alto de todos los picos del mundo mundial, dos veces. Y luego la rutina normal, claro: mil millones de máquinas odiosas y los dichosos abdominales que parece que no tienen fin. El resultado es que ahora empiezan a dolerme músculos que ni siquiera sabía que existían, y eso que tengo un pasado como bailarina nada despreciable. Si mis profesores me vieran ahora...¡ No somos nadie!
En realidad hoy no quería ir al gimnasio, bueno, NUNCA quiero ir, para ser sincera. Pero a lo que voy es que hoy tenía pensado marcharme para casa después de comer. Sin embargo, me he puesto a darle a la lengua con mi madre y después me ha dado pereza coger el tren, así que he decidido esperar a Romeo. Pero Romeo quería ir al gimnasio y claro, al gimnasio me fui. Lo único que me consuela es que, al menos, mañana no tendré que ir.
Pero es que no solo estoy agotada y dolorida, sino que, también, tengo tanta hambre que podría comerme la nevera entera, esa en la que, por cierto, hay un número incalculable de Dalkis de chocolate y nata que me están gritando ¡COMEME!. Y eso que le he rogado a Romeo una y mil veces, que en un gesto solidario hacia mi persona, no los compre. Pero nada oye, el venga comprar Dalkis y mas Dalkis. Y claro, yo venga comer y comer... y ahora no entro en la ropa del verano pasado. Y eso no puede ser. El año pasado tuve que renovar prácticamente todo mi vestuario veraniego porque, por razones que no vienen al caso, había perdido, involuntariamente (aunque, sinceramente no me vino mal) un montón de kilos y claro, no podía ir a trabajar con los pantalones por las rodillas. Así que me tocó ir de compras. Y compré cosas muy bonitas, por cierto. Y oye, pues este año, no me apetece una nueva renovación de vestuario, no porque no me guste ir de compras, que puede tener su encanto, sino porque no puede ser. Que no, que con los gastos de la mudanza (fianza, alquiler, decoración, utensilios de cocina y comida) nuestros ahorros empiezan a dar pena. Así que tengo que bajar unos kilitos, aunque solo sea por la economía familiar.
Pero Romeo, ese ser maligno que nunca engorda, ni caso, venga comprar chocolate, que sabe que es mi debilidad, y otras mil millones de cosas ricas que mi culo ya no puede soportar. Ahora mismo, mientras juega a la Play espatarrado en el sofá, se está zampando una bolsa enorme de Risquetos, ¡mmmm!...que ricos tienen que estar...ya le vale.
En definitiva, que estoy destrozada, dolorida y hambrienta, y ahora que lo pienso, un poco mosqueada con Romeo. Si, ya se que solo es por el hambre, que siempre me pone de mala leche, lo se...Mírale, pobrecito, con esa cara de bueno no puedo enfadarme con el...pero ¿qué hace?...¿pues no se está riendo de mi a cuenta de los Risquetos...tenía que atragantarse...que no, que no, pobrecito, que mala soy,...pero ¡YA LE VALE!
Además, Cucurucho sigue en celo, y esta vez la ha dado fuerte la cosa, así que los últimos días apenas podemos dormir.
Yo: - ¿Qué dices amorzote? Si, ya lo se...si es que somos unas desgraciadas: yo dolorida y hambrienta y tu salida. Yo te entiendo cariño...ahora te miro un poco que si me mira con esa carita no puedo resistirme.
Cucurucho: - Miau, miau, miau, miau, miau...- que traducido significa: - si ya, pero deja de teclear de una vez y ráscame la barriga.
Pues eso, que voy a atender a Cucurucho que lleva todo el día solita y se lo merece. Y luego a cenar, ensalada claro: ¡Iuju!
Yo: -Tu tranquila cariño que algún día dejaremos de ser las pringadas de la casa y asumiremos el poder. ¡TETOCRACIA!
Cucurucho: - Miau, miau, miau, miau, miau, miau, miau...- que traducido significa: - si ya, pero deja de teclear de una vez y ráscame la barriga.
Pues eso.
Nota: escrito el 19 de mayo de 2008.


bruxana
20 may 2008 | 06:40 PM
Hola Julieta:))
Deberían inventar unas pastillas que, tomándolas, hicieran el mismo efecto que dos horas seguidas de gimnasio. Bueno, el mismo efecto, pero sin agujetas...;)
Pero no, ya sé que es imposible...
Planificar apuntarme a un gimnasio... como 20 años. A razon de dos planteamientos anuales (enero/mayo. Ó septiembre, depende), son unos 40 "intentos". Nada. Sólo lo hice una vez... y aguanté dos meses.
Me moría de aburrimiento...
Y eso que me compré el equipamiento completo. Barby deportista (más que nada, porque no tenía ni zapatillas deportivas. Que mi vestuario eran falditas, tacones, jerseis de algodón, medias, lencería de encaje...). Que me lo tomé muy en serio: lunes-miércoles-viernes. Una hora a mediodía. Cerca de casa (y bajo la de mi jefe, que ya era casual que el gimnasio estuviese ahí). Encima, el dueño era paisano de mi ex... pero nunca se lo comenté (sólo habría faltado eso). Toda disciplinada, yo. Antes de ir, me tomaba dos cápsulas de l.carnitina, que sirve para rendir más, para tener menos agujetas, para transformar mis kilos de grasa en energía (la verdad es qeu lo de las agujetas y lo del rendimiento sí funcionaba). Pero yo me aburría tanto... que cuando fuí a pagar la mensualidad de julio, un viernes, y me encontré con que los viernes por la tarde no iban a abrir ese mes, y que en agosto cerrarían todos los mediodías... pues no necesité más excusa.
Hasta hoy.
Y con respecto a los Dalky..., nada, que tu Romeo siga comprándolos/comìendolos intensivamente. En dos semanas, los coge manía (no suele fallar. Basta que se pueda comer algo sin límite... para que se quiten las ganas). Y ya te desquitarás tú llenando el frigo de yogures con fibra, ya...;)
Que le sea leve a la pobre Cucurucho "lo suyo". Que la primavera, ya lo dice el refrán, la sangre altera...;)
Un beso, guapa:))
arori
20 may 2008 | 07:27 PM
Yo es que no tengo muy buena experiencia con el gimnasio... casi me desmayo y todo! Y mira que me hace falta... pero de verdad eh! Pero nada, que no voy, tampoco tengo tiempo, a decir verdad.
Romeo con lo del chocolate... pues como Arorito, jajaja, que no para de comprar Tender, y yo que me los como! Porque están ahí.. y están buenísimos! Así es que a comer se ha dicho! Por las noches, yo, que comamos ensalada, él, que papas fritas con huevo... y por no hacer dos comidas, acabo comiendo con él. Aunque muchas noches no, me hago un vaso de leche con special K, y él sus papas fritas, jajaja. Si es que no puede ser, estos hombres!
Cucurucho, anda que es tonta! Hazle caso, anda, que la pobre, ya que no... al menos que sea rascada, jijiji.
Besitos
gwenda
20 may 2008 | 11:16 PM
Ufff, el gym es un coñazo, yo antes iba, pero se convirtió en una pesadilla, en que nunca me apetecía, asi que dejé de ir, aún perdiendo dinero.
Para perder peso lo mejor es una dieta saludable y con caminar todos los dias se pierden esos kilitos de mas, bueno, bueno, a ver si me aplico el cuento y empiezo a comer algo mejor...
El chocolate, pues como ya sabes un gran placer, me vuelve loca.
Cucurucho es muy lista, claro quiere estar con quien le hace mimitos, pues yo tambien quiero unsa cosquillitas ya rrumacos, jooo.
Besitos y buenas noches
curarme-de-ti
21 may 2008 | 10:08 AM
Yo eso del gimnasio siempre lo llevé muy mal, las pocas veces que con toda mi fuerza de voluntad logré apuntarme lo acabé dejando al cabo de, como mucho, un par de meses. Un desastre! Menos mal que descubrí las clases de baile... ;) Pero, nada, mucho ánimo, linda, y aléjate bien de esa nevera llena de Dalkis, que pueden ser tu perdición si no convences a Romeo de que abandone él antes el vicio. Ay, la dichosa Play Station ;p Buenos días! 1 Besiño
sobreviviendoenpareja
21 may 2008 | 05:00 PM
Bruxana,
Es que en realidad el gimnasio es un coñazo, las clases dirigidas pueden ser más divertidas, pero cuando se te pasa la novedad empiezas a aburrirte y entonces estas perdida. Empiezas que si hoy no vas porque no te apetece, que si mañana no te gusta la clase que hay, que si un día vas y no se ha suspendido la clase, ...y al final te desesperas y lo dejas. Y la sala de musculación, lo mismo. Cuando te cambian la rutina vas mejor los dos primeros días, luego más de lo mismo, por no hablar de que todo el mundo va a la misma hora y tienes que andar esperando para usar las maquinas, total, un aburrimiento. Yo empiezo con ilusión y muy animada y al mes estoy harta... Esta vez ya llevo tres meses, pero ahora llega el veranito y la playita y, en fin...que no creo que dure mucho, jeje.
De los Dalkis, espero que tengas razón y se aburra pronto, aunque esta vez parece que le ha dado fuerte, desde que nos hemos mudado no hace más que comprar y comprar, y ya si me pongo a hablar de las tabletas de chocolate, las galletas de todo tipo, las patatas fritas, palomitas, frutos secos,...¡Y yo luchando contra la gula!
Y a Cucurucho, pobrecita, espero que se la pase pronto porque necesitamos dormir, nosotros y ella, claro, que se pasa el día desesperada sobándose con todo lo que encuentra en su camino y maullando como una loca. Además, cuando esta así a penas come, y eso no puede ser. Por lo menos en esos días puedo achucharla todo lo que quiera, es más linda.
Besucos guapa!
sobreviviendoenpareja
21 may 2008 | 05:15 PM
Pues yo desmayarme no me desmayo, pero me aburro mucho, pero mucho, mucho.
Y lo que dices de las cenas, te entiendo perfectamente. Yo todos los días me propongo cenar ensalada, o algo ligero, ya no solo por bajar esos kilitos, que es lo de menos, sino porque en realidad nunca tengo mucho hambre por las noches (por el mediodía es otra cosa, como como una lima) y también porque cuando cena mucho no duermo bien. Pero claro, Romeo se pone a cocinar, que le gusta mucho y hace unos platos muy ricos y una vez que los ves, pues como que ya no te apetece la ensalada. Además me engaño a mi misma en plan, bueno solo hoy,...bueno, por una vez...y al final cena los guisos de Romeo casi a diario.
Y lo de Cucurucho, en el fondo si no fuera porque ella lo pasa mal y por la falta de sueño que arrastramos esos días, a mi gusta que esté tan cariñosa, y poder achucharla hasta cansarme, jeje...si es que es tan mona...
Besucos guapa!
sobreviviendoenpareja
21 may 2008 | 06:23 PM
gwenda,
yo ando mucho, la verdad, de hecho aunque tenemos coche yo nunca lo uso, bueno, salvo cuando voy con Romeo, pero siempre conduce el, ya se me ha olvidado conducir. Lo hago todo andando y cuando no se puede, cojo el tren. Además ahora, desde que nos hemos mudado andamos más porque paseamos mucho por el pueblo, y cojo margaritas, que me encanta, y luego lleno la casa de jarrones, jeje
Del chocolate, que decir...que es mi debilidad, no puedo resistirme, con una tableta de chocolate delante soy debil, es lo que hay...Y Cucurucho, que es lista ya lo se yo, ya...a veces demasiado, jeje...pero claro, a todos nos gusta que nos achuchen y nos mimen y ella se aprovecha, y yo pues con esa carita que tiene como para resistirse.
Besucos guapetona!
sobreviviendoenpareja
21 may 2008 | 06:30 PM
curarme-de-ti,
ya se que me repìto pero es que es verdad, el gimnasio aburre a cualquiera, bueno, menos a Romeo que lo ha cogido con unas ganas...una de esas se me pone cachas, jeje...aunque tampoco mucho que no me gusta tanto musculo marcando por todos lados, no, no... algo más natural mucho mejor. Como esta, vamos, jeje...A ver lo que aguanto. Ya he dicho por ahí arriba que de momento llevo tres meses, faltando mucho, claro, pero no se cuanto aguantaré cuando llegue el verano y las tardes de playa.
Y de la nevera intento alejarme, en serio, lucho con todas mis fuerzas, pero cuando Romeo abre la tapa y veo toda esa nata coronando un montón de chocolate, pues claro, salgo disparada en busca de uno. No tengo remedio!
Clases de baile, yo estaría encantada de que Romeo se apuntara conmigo a bailes de salón, a veces me pongo tan pesada con eso que acaba prometiendome que iremos pero luego nunca encuentra el momento. En fin...mas adelante igual retomo las clases de danza del vientre que son muy divertidas.
La Play, como siempre, sin comentarios...
Besucos guapa!
curarme-de-ti
26 may 2008 | 03:01 PM
Espero que no sea el gimnasio lo que te mantiene callada estos días... Aunque lo que realmente espero es que no haya pasado nada malo... 1 Besiño
sobreviviendoenpareja
26 may 2008 | 05:30 PM
Curarme-de-ti,
No, no es el gimnasio, aunque he tenido una agujetas importantes, no creas. Es que todavía estoy sin internet en casa y, allí, donde vivo, todavía no hay cibercafés, jeje, asi que...Creo que entre hoy mañana ya me lo instalan y os podré dar el coñazo mucho más, jeje...
Muchas gracias por tu interés y los buenos deseos, guapa. Voy a ponerme al día que ya tenía ganas de leeros. Se os echa de menos.
Besucos guapetona!