Pues si, ya parece que podemos estar tranquilos. Cucurucho no tiene nada, a parte de un susto, o eso creemos. Veréis, ayer, cuando al fin terminó la jornada laboral y yo ya rozaba la desesperación extrema, salí corriendo al tren y conseguí llegar a casa antes de lo que creía. Al abrir la puerta estaba allí, en el recibidor, como siempre, aunque en esta ocasión no intentó escaparse a los trasteros. Me agaché para mimarla un poco y también, para tocarla nuevamente por todos los sitios en mi desesperación por comprobar que no tiene nada roto o conmocionado o lo que sea. No se quejó y se dejó hacer, buena señal. Pero luego, se volvió al edredón del sofá y se acurrucó allí, sin más. Volví a agobiarme.
Veréis, en el fondo sé, y sabía ayer por la tarde, que soy un poco paranoica. Quiero decir que ayer por la mañana me vine al trabajo tranquila, con la creencia de que Cucurucho estaba bien. De otro modo la hubiera llevado al veterinario nada más levantarme. Fue luego, cuando me puse a leer en Internet cuando me rallé. Empecé a tener pensamientos horribles y me puse histérica. Soy una exagerada, lo se, pero así es como soy. Romeo, por el contrario, la examinó después de la caída por todos los sitios, detenidamente y después se quedó tranquilo. Ha tenido el convencimiento desde el primer momento de que Cucurucho estaba bien, tan solo asustada por su experiencia callejera y puede que algo dolorida por la caída, nada mas. Yo en cambio…Pero es que, aunque se que mucha gente no lo entiende, Cucurucho para mi es…pues es la dueña de un pedazo enorme de mi corazón. Así, sin más. La adoro. Es mi mejor amiga. Y no estoy preparada para perderla. Se que debería mentalizarme de que algo así puede pasar en cualquier momento. Pero…no puedo ni imaginarlo.
El caso es que volví a agobiarme. Comí en el salón para poder estar pendiente de ella y luego, después de recoger, intenté animarla un poco, que se moviera para comprobar que no la dolía nada, así que cogí la pelota y a jugar. Al principio la miraba de un lado a otro pero no se movía. Pero al final ya hacía emboscadas y todo. Llegué a la conclusión de que solo necesitaba dormir el susto y quitar tanta tensión. La dejé tapadita en el sofá y medio adormilada y me puse, nuevamente, a hacer flores para el baño en un intento de aparentar la tranquilidad y normalidad de un día cualquiera, para que Cucurucho estuviera más relajada.
Al rato se presentó el Técnico en casa, ya sabéis, el de Internet. Cucurucho se levantó y fue conmigo a ver quien era (sus ganas de cotillear la pueden), y luego se quedó por allí viendo que se cocía, como siempre vamos. Empecé a animarme. Pensé que todo estaba bien, que como había pensado por la mañana el día tendría un final feliz que yo podría colgar en un post de agradecimiento a Gwenda por el fantástico premio. Pero…mi gozo en un pozo: hacía falta la llave de no se qué cuarto de telecomunicaciones de la comunidad. Imaginaos, si ni siquiera sabía quienes eran los presidente, como para saber de esas llaves. Después de toda una odisea, conseguí informarme de quien las tenía, pero, para mi desgracia, y la del Técnico, claro, no volvía a casa hasta por la noche. Total, otro día sin Internet.
Se marchó el Técnico. Llegó Romeo. Nuevo examen para comprobar que, como el ya sabía de sobra, estaba bien. Soy muy pesada, lo se y lo siento, pero yo quería asegurarme de que no hacía falta llevarla al veterinario. No hacía falta, solo necesitaba dormir. Es decir, llegó a la misma conclusión que yo. Así que la dejamos dormir. El resto del día transcurrió con normalidad.
Hoy al despertarme Cucurucho se ha lanzado a mis piernas. Lo hace siempre, es su forma de decirme que me quiere y, también, claro, que quiere el desayuno, jeje…Se lo puse y comió como una loca y luego se ha asomado a la ventana del salón. Lo de la terraza se acabó, claro, al menos de momento. Total: la he visto estupenda, como siempre. Aunque me bufaba al tocarla la tripa. Si sigue así esta tarde la llevamos al veterinario no sea que tenga alguna lesión interna. También esta la posibilidad de que este esperando gatitos, porque claro, como no sabemos cuanto tiempo estuvo en la calle, ni que hizo, ni si se cayó o se lanzó ella, ni nada de nada, no podemos descartar la idea de que se lanzara al vacío para montárselo con el gato buenorro y que ahora esté esperando churrumbeles y sea por eso por lo que esta tan protectora con su tripita. En fin…de momento final feliz. ¡Ayyyyyyyy! ¡Que bien, que descanso!
Además, esta tarde vuelve el Técnico, o eso ha dicho hace un rato por teléfono. Así que hoy mismo podré colgar esto, disfrutar de mi premio, ponerme al día en algunos blogs, comentar como loca…y, jooooooo no me acordaba, también PLANCHAR, que Romeo se va mañana de viaje de trabajo.
En fin…que un Final Feliz, como a mi me gusta.


arori
29 may 2008 | 07:25 PM
¿Ves como era malo mirar por internet??? Si esto de los interneses no trae nada bueno... ;), jejejeje. Pero si que es verdad que hay demasiada información, y es mejor que te diga un veterinario a investigar por tu cuenta...
Pues nada, a esperar al técnico. Un besito guapetona!
curarme-de-ti
29 may 2008 | 11:11 PM
Bueno, me alegra que a Cucurucho no le haya pasado nada. Pero, oye, no te vas a preocupar ahora porque algún día pueda desaparecer, ¿no? Ya ves que ella está bien, y es lo importante, sólo hay que estar un poquito atenta de que no se quiera ir de nuevo con el gato buenorro ;) Tranquila, sobreviviendo, que por algo dicen que tienen siete vidas... Y deja de investigar por Internet!! 1 Besiño
gwenda
30 may 2008 | 05:36 PM
Es lo malo de mirar por internet, que te encuentras cada cosa... y al final para nada, un susto pa'l cuerpo, ole! jejeje.
Ya con internet, casi seguro, que alegría, asi podremos marujear, jejeje.
Lo de la plancha un rollazo... a mi se me acumula, le tendré que decir a mi madre que venga... ójala, ya sufiente faena tiene ella para preocuparse por la mia, aunque no sería una mala idea... bueno, te dejo, que empiezo a desvariar.
Muchos besitos :))