Este va a ser un post brevísimo por falta de tiempo, como siempre, pero es que llevo un día de locos, como de locos ha sido toda la semana. Sin embargo, a pesar de ello, hoy también es un día estupendo, si, si, estoy muy pero que muy contenta y claro, mi parte cotilla me empuja aquí, a cotillearlo.

Pues como digo hoy es un día fantástico por tres razones:

1ª.- Ayer, después de otro día agotador, me encontraba yo limpiando la casa, algo que no estaba en mis planes pero que por un hecho inesperado tuve que hacer puesto que hoy, esta noche, va a tener lugar en ella, mi casita algo muy esperado y que me hace mucha ilusión, pero que os cuento más tarde, porque es la tercera razón de mi alegría. El caso es que el susodicho acontecimiento que tendrá lugar en breve, iba a ser el sábado, pero por motivos ajenos a mi, hubo que adelantarlo a hoy. Así que, estaba yo en modo maruja frota que te frota cuando llego Romeo con un regalito que…en fin, juzgar vosotros mismos:

No me digáis que no son bonitas,¡¡¡ aiiiiiis!!! Si es que tengo un Romeo que no me lo merezco. El caso es que las puse en mi mesita de noche y hoy, al despertarme (tarde tardísimo porque ayer me acosté a las tantas y claro, me dormí) pues esas lindas flores me han alegrado la mañana y me ido al trabajo más contenta que unas castañuelas. Y ese, por cursi que parezca, es el primer motivo de mi alegría.

2º.- La segunda razón es que esta mañana, después de estar toda la semana sin tiempo a penas para leer la prensa, estaba en ello cuando me he enterado, por fin, de que Villarina está mucho mejor. Imagino que ya sabréis quien es, porque su caso ha tenido mucha repercusión en los medios, pero por si no lo sabéis yo os lo cuento ahora mismo. Eso si, muy resumidito que como me enrolle no llego a todo lo que tengo que hacer.

Villarina, como así la han llamado los Asturianos, jeje, es una preciosa cría de oso pardo. Fue encontrada hace unos días por unos turistas madrileños en una carretera cercana al Parque Natural de Somiedo, en Villarín (Asturias), por ello el nombre. Estaba sola y muy desorientada por un coágulo que la oprimía el cerebro y la provocaba convulsiones epilépticas. Tras varios intentos de devolverla al medio natural sin éxito, estuvo ingresada en una clínica de Oviedo y, de allí, la trasladaron al Parque Natural de Cabarceno, en Cantabria, donde al parecer iba a tener más probabilidades de sobrevivir, aún cuando se temía que no lo hiciera. Allí, ha estado aislada del público y de las visitas y controlada mediante rayos infrarrojos para su más pronta recuperación, puesto que tienen localizado a su grupo familiar y esperan poder devolverla con ellos cuanto antes.

Pues bien, tras 9 días de ingreso, esa preciosidad ha recuperado casi totalmente la movilidad de las extremidades, el derrame ocular causado por el coágulo ha mejorado mucho por lo que ha recuperada prácticamente la totalidad de la visión del ojo izquierdo y un poco del derecho, y se muestra mucho menos desorientada. Además, ha cogido algún kilito, jeje, y ahora está muchísimo mejor.

Ahora solo queda cruzar los dedos y esperar que no tarde mucho en recuperarse del todo para que su readaptación al medio natural, junto a su familia, sea viable.

¡Bien por ti, Villarina!

Y como no podía ser de otra manera, para una admiradora de los animales como yo, esto es una fantástica noticia. Así que, al volver a casa, Cucurucho y yo lo hemos celebrado a lo grande con un festín de mimos y un laaaaaaago rato jugando al escondite, jeje.

3ª.- Y finalmente, pero no por ello menos importante, la tercera razón de que hoy sea un día estupendo es que, en tan solo…¡¡¡HORA Y MEDIA!!!! Comenzarán a llegar una docena de invitados para una cena-fiesta de inauguración de nuestro pisito, jejeje.

Y como siempre, me enrollo como las persianas y ahora tendré que darme muchísima prisa en hacer todo lo que tengo que hacer, ufff…siempre corriendo.

Mañana más y mejor, y sobretodo, mañana podré comentaros al fin, que he leído por ahí muchas cositas interesantes y también he visto que ha vuelto gente de la que tenía muchas ganas de saber. Lo dicho, mañana. Si me deja la resaca, claro, jejeje…