Me encanta el otoño. Me encanta.

Será por ese estremecimiento acogedor que te recorre por entero, cuando las noches empiezan a ser frías, y se busca cobijo en otro cuerpo bajo el peso de unas mantas recién sacadas del armario.

O será por el amarillo, el rojo, el marrón, que poco a poco lo pintan todo de romántica nostalgia. O por el cielo.

O puede que sea porque a él lo conocí en otoño. O porque ya van para once los otoños que pasamos juntos.

Quizá sea sólo por octubre. O por los recuerdos que siempre le acompañan.

O puede que me guste el otoño por su banda sonora, que hoy se me antoja ésta:


¨He muerto y he resucitado.
Con mis cenizas un árbol he plantado,
su fruto ha dado y desde hoy algo ha empezado.
He roto todos mis poemas,
los de tristezas y de penas,
lo he pensado y hoy sin dudar vuelvo a tu lado.
Ayúdame y te habré ayudado,
que hoy he soñado en otra vida,
en otro mundo, pero a tu lado.
Ya no persigo sueños rotos,
los he cosido con el hilo de tus ojos,
y te he cantado al son de acordes aún no inventados.
Ayúdame y te habré ayudado,
que hoy he soñado en otra vida,
en otro mundo, pero a tu lado.
Ayúdame y te habré ayudado,
que hoy he soñado en otra vida,
en otro mundo, pero a tu lado¨.

Pero a tu lado. Los Secretos.

…Pero a tu lado…

Pues eso. Que me encanta el otoño.

Buen otoño a todos. ¡¡Muuuuuuuack!!